jueves, 9 de febrero de 2012

Fenris, el elfo

"El muchacho, que la quería sinceramente, se dejó llevar por su ilusión y sus fantasías y olvidó deliberadamente las advertencias del brujo. Aquel hermoso porvenir que se abría ante él era demasiado brillante como para dejarlo escapar."

Elilai y Anthor son Centinelas y deben defender el Anillo de los licántropos que intentan entrar en el Reino de los Elfos. En el transcurso de la pelea, una de las bestias muerde a Elilai, que es trasladada ante el brujo para curarla y evitar la transformación en una de ellos. Sin embargo, el antídoto no funciona en elfos débiles o demasiado jóvenes y, aunque ella es fuerte, su hijo no nato será incapaz de luchar contra la infección. Nueve meses después, nace el pequeño Ankris.

El desprecio de la sociedad a uno de sus miembros que no es responsable en absoluto de su situación y los esfuerzos de éste por aparentar normalidad son los temas principales de esta obra literaria que encantará a los amantes de la literatura fantástica.

Fenris, el elfo
Laura Gallego García
Ed. SM

El Señor de los Ladrones

"Quería caminar por la orilla nevada del canal y sentir el viento gélido que le daba la sensación de ser libre y fuerte. No podía pensar sólo en los otros. O en la casa grande, que lo convertía en una persona dócil y pequeña."

Próspero lo único que busca es no tener que separarse de Bo, su hermanito. Cuando su tía intenta adoptar solamente al pequeño, deciden ir a Venecia, el lugar del cual su madre siempre les hablaba. Llegar a Venecia desde Hamburgo es fácil, lo difícil es sobrevivir allí y cuando ya se van a dar por vencidos, conocen a Avispa, quien les guía a su hogar: el refugio de las estrellas.

Un relato escrito de una forma amena y entretenida que mezcla realidad y fantasía a partes iguales a la vez que condena el egoísmo, que puede llegar a dañar seriamente a los demás.

El Señor de los Ladrones
Cornelia Funke
Ed. Destino

martes, 7 de febrero de 2012

Caballo de batalla

"Lo temían por igual soldados y caballos. Me daba la impresión de que incluso los oficiales se ponían nerviosos en su presencia; porque, al parecer, sabía todo lo que había que saber sobre caballos y cargaba a sus espaldas con la experiencia de toda una vida. Con él, el látigo y las espuelas no eran tan sólo un adorno."

El padre de Albert compra un potrillo estando borracho y se arrepiente más adelante, por lo que el niño debe encargarse de él. Llama Joey al caballito y entre ellos crece una gran amistad. Estalla la guerra en Europa. Al principio, Albert y su familia no se ven afectados, pero la falta de dinero hace que el padre tenga que vender a Joey a espaldas de su hijo. Al enterarse éste, intenta convencer a los militares de que no se lo lleven, pero no hay manera. Debe dejar ir a Joey con tan sólo una promesa: "Te encontraré de nuevo, viejo tontito. Donde quiera que estés, te encontraré"

Con tan sólo una palabra se describe este libro: amistad. Pese a las dificultades, pese al tiempo, pese a la distancia, Joey nunca se olvida de Albert y siempre espera volverle a ver. Una nueva perspectiva de la Primera Guerra Mundial: verla a través de los ojos de un caballo. Hay que dar gracias a la película, porque de no ser por ella, este hermoso libro nunca hubiese llegado a España.

Caballo de batalla
Michael Morpurgo
Ed. Noguer