miércoles, 27 de noviembre de 2013

Vuelta al mundo literaria. [Book Tag]

Chan, chan, chan... bienvenidos al segundo Book Tag del blog. Éste es original mío, al menos no lo he visto en ningún otro sitio. Si vosotros sí, avisad, para poner créditos.

VUELTA AL MUNDO LITERARIA.

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Lo primero son cinco libros que tengan lugar en cada uno de los continentes (al menos en parte).


Tenemos a "El jinete del dragón" por África (PASAN POR ALLÍ, ESO CUENTA); "Cristal embrujado" por América; "Battle Royale" representa a Asia; "Leviathan", a Europa; y, finalmente, "La verdadera historia del Capitán Garfio" tiene lugar en el Pacífico (PARTE DE ÉL).

Como he hecho un poco de trampa (bastante) con África y Oceanía, he puesto un bonus: la Antártida. De ahí "En las montañas de la locura".

Hay que encontrar es cuatro libros cuyos escritores sean de tu país.


Los elegidos han sido "El último trabajo del señor Luna", "La emperatriz de los etéreos", "Lágrimas en la lluvia" y "Pétalos de papel".

Ahora vamos con... tres libros que estén traducidos a tu idioma.


Os presento a "Blue Exorcist", originalmente en japonés; "Pinocho", del italiano; y "Erebos" (que no sé cuál es el idioma original, pero la escritora es austríaca).

Dos libros que estén escritos en la misma lengua en la que los has leído.


"Les récrés du petit Nicolas" y "Astérix aux Jeux Olympiques", ambos en francés.

Por último, falta un libro impreso en un idioma distinto al de su publicación original.


"Hush, hush", de Becca Fitzpatrick... sí, podría haber comprado un libro de un autor francés, pero no lo hice, ¿algún problema?

BONUS: un libro que tenga lugar fuera de la Tierra.


En la mención especial se encuentra "Guía del autoestopista galáctico". En principio no iba a ponerlo porque lo puse en el anterior Book Tag, pero no quería repetir autor con "Memorias de Idhún" y Pern ya apareció también, así que ha acabado colándose.

Y... esto es todo por hoy. Nos vemos próximamente.

viernes, 22 de noviembre de 2013

El juego de los números. [Book Tag]

Hola... esto es nuevo en el blog, mi primer Book Tag. Lo vi en el blog A Petrie le gustan los libros y está sacado originalmente de aquí. Sin más dilación, os lo presento:

EL JUEGO DE LOS NÚMEROS

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 Con el número uno... 


Hay que encontrar un libro con las letras U, N y O en el título. Yo he elegido "El vuelo del dragón", de Anne McCaffrey.

En segunda posición...


Hay que encontrar dos clásicos con 200 páginas o más. En mi caso, "Drácula" y "El retrato de Dorian Gray".

El tercer puesto es para...


Tres libros cuyo autor tenga la letra T al principio o al final del nombre o el apellido. Yo me he decantado por "El príncipe y el mendigo", "Cuentos desde el Reino Peligroso" e "Hija de humo y hueso".

El cuarto lugar...


Son cuatro libros con más de 400 páginas. Los míos son "Fuego", "La historia interminable" (QUE SÍ TERMINA, A LAS 489 PÁGINAS), "Dos velas para el diablo" y "Eona".

Y, por último, el número cinco va para...


Cinco libros con una C en el título. Os presento a "Los hilos cortados", "Guía del autoestopista galáctico", "El arte de conducir bajo la lluvia", "En las montañas de la locura" y "El círculo".

Después de hacer este Book Tag, he llegado a la conclusión de que me gustan bastante. Probablemente haya alguno más no tardando mucho...

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Probando suerte en...

Buenas tardes, pequeños huevos de dragón... o lagartijos... o personillas adorables que se pasan por mi blog (SÍ, ESO QUEDA MEJOR), hoy vengo a traeros un par de sorteíllos de la bloggosfera a los que me he apuntado...

Dame des Loups: [SORTEO] ¡AÑO NUEVO CON LA MANADA!

En este sorteo podéis optar a uno de los 24 premios que se sortean... aunque no lo tendréis fácil, hay mucha competencia. (Link en la imagen)


Época de tinta: ¡Sorteo 300!

Este otro sorteo lo organiza Elena Wray y tenéis la oportunidad de llevaros un libro ¡a elegir! (Link en la imagen)



Y esto es todo por ahora, volveremos a vernos, mis pequeños dragoncitos.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Canciones por aquí... (IX)

Holaaaaaaaaaaaaaaaaa. Hoy toca música.

La primera canción es de un grupo que me gustó bastante en su momento, pero que luego dejé de lado hasta hace nada... y no recuerdo cómo me reencontré con ellos... En fin, aquí la tenéis:

Lady Antebellum - Compass


Esta otra canción es de un grupo que sí que suelo escuchar (BUENO, AHORA A LADY A TAMBIÉN) y creo que es una canción bastante nueva, PERO no me hagáis mucho caso, que soy el despiste en persona.

Simple Plan - Try


Para seguir en la línea (OS ESTÁ MINTIENDO, NO LE CREÁIS), os traigo la versión completa del opening de Deadman Wonderland.

Fade - One Reason


Y, por último, algo en español...

Mägo de Oz - La costa del silencio


Y esto es todo por ahora, ¿qué os han parecido las canciones?

PD: Como habréis podido observar, he metido los títulos de las canciones en una... cosa rara, ¿qué os parece?

jueves, 14 de noviembre de 2013

Una espada sin vaina.

El soldado alzó en el último momento su acero y detuvo el ataque de su adversario. El espadachín lanzaba golpes mortíferos y certeros. Era implacable. El primero tuvo la sensación de que en más de una ocasión, los dioses habían intervenido para salvarle la vida, pues reaccionó a un par de estocadas con una velocidad endiablada.

Mas su oponente sonrió y lanzó un tajo por un flanco desprotegido. El soldado de apresuró a desplazar su arma para bloquear la del espadachín, y en el último momento, fue víctima de una finta cuidadosamente planeada. La espada se hundió en su pecho, y el vigor abandonó sus miembros, dejándose llevar por la fría muerte que lo arropaba.

La mirada del vencedor se posó sobre el cadáver. Después, lentamente, alzó su hoja por encima del cuerpo y observó, con los ojos entrecerrados, cómo una hoja se posaba sobre el filo.

  

Tras realizar una floritura, envainó la hoja.

Salí de mi escondite y me acerqué al soldado caído mientras el hombre se marchaba. Lo miré desde la distancia, con una mezcla de ira y tristeza en los ojos.

En qué te has convertido, Yasuo... pensé mientras examinaba al muerto. Un corte limpio. Lo había atravesado de parte a parte y no había tenido siquiera oportunidad de luchar por su vida.

Ya son diez los que han perecido a tus manos. Y yo mismo me ocuparé de que no haya ninguno más, o fallaré y moriré en el intento.

Me incorporé y monté un pequeño campamento. Estaba oscurecido y debía detenerme. Miré una vez más al horizonte. No pude apartarle de aquella senda oscura que ahora recorría, pero sí podía intentarlo de nuevo. Ahora debo soportar esta carga. 

Mañana, con el amanecer, partiré para capturar o destruir una espada sin vaina: mi hermano Yasuo.
 


lunes, 11 de noviembre de 2013

El origen de los dragones

– Papá, ¿puedo tener un dragón de mascota? Aunque sea uno pequeñito, de este tamaño, más o menos –indicó el pequeño haciendo un gesto con las manos mientras le miraba suplicante–. Por favor.

– Pero, Riall, si ya lo tienes…

El pequeño dirigió a su padre una mirada de incredulidad. Este se volvió hacia él:

– ¿Nunca has escuchado la historia del origen de los dragones?

El niño negó enérgicamente con la cabeza.

– No… pero eso da igual, yo no tengo un dragón.

– No da igual, lo comprenderás a su tiempo… escucha.

Riall se sentó en el suelo dispuesto a enterarse de todo lo que pudiera sobre esas fantásticas criaturas.

– Cuenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo, cuando aún nadie creía en la magia, había una
pequeña aldea llamada Norsgard, un pueblo pequeño y tranquilo…

– ¿Nos-gar?

– Norsgard, hijo.

– Ese nombre me suena…

– Claro, es el pueblo de los abuelos.

– Entonces, ¿la historia que me vas a contar es real?

El hombre sonrió a su hijo, quien le miraba con los ojos como platos.

– Es una leyenda: parte real y parte fantasía, pero, por lo que yo sé, esta es bastante fiel a lo que pasó... ¿Por dónde iba?

– Hablabas de Nos… Norga… Norsgard -contestó el pequeño, triunfante-.

– Sí, es verdad… pues, como iba diciendo, en Norsgard nunca pasaba nada extraño; de vez en cuando algún lobo se llevaba una cabra, pero de ahí no pasaba la cosa. El problema era que, extrañamente, aunque los pastores se empeñaban en construir cercados más seguros para los animales…

– Papá…

– ¿Sí?

– ¿Qué es un cercado?

– ¿Qué? Ah, sí. Un cercado es… a ver cómo te lo explico. ¿Has visto las vallas que a veces rodean los jardines y las casas? Pues imagínate eso rodeando a una gran zona con hierba. Ahí dentro es donde se protege a los rebaños. Bueno, sigo… El caso es que, pese a los esfuerzos de los pastores, el ganado continuaba desapareciendo y no podían hacer nada para impedirlo. Incluso decidieron montar guardia por las noches, pero no hubo manera, ni siquiera llegaron a ver a un lobo y, sin embargo, el número de cabras disminuía poco a poco.

» Los vecinos estaban cada vez más preocupados, pero no se les ocurría qué hacer. Por lo tanto, intentaban seguir con sus vidas de la mejor manera posible. Un día, uno de los pastores vio que uno de sus animales se alejaba del rebaño. Preocupado por los lobos, se decidió a seguirlo y a traerlo de vuelta.

» Por suerte para él, la pequeña cabra era fácil de seguir, aunque no tanto de atrapar: parecía como si siempre fuese a la misma distancia por delante del joven. En un momento dado, el cielo se oscureció y un monstruo gigante bajó y atrapó a la chivilla. El pastor decidió ir a investigar y, guardando una distancia prudencial, persiguió a la bestia…

– Al dragón, porque era un dragón, ¿verdad?

El padre sonrió a Riall y continuó narrando:

– … hasta que esta se internó en una cueva. Cuando ya se disponía a marchar, el dragón salió de la gruta y se alejó volando. El pastor no sabía qué hacer, pero entonces escuchó unos balidos que le hicieron decidirse a entrar. Empuñó su cuchillo, si bien sabía que contra aquel monstruo no serviría de nada, y se internó en la oscuridad.

» Siguiendo el sonido, logró encontrar a la cabrita y huyó de aquel lugar a toda prisa. Al volver junto al rebaño, comprobó que todo estaba en orden y decidió regresar a la aldea para ocuparse del pequeño animal, que estaba herido.

» Días después del incidente, cuando el animal ya estaba recuperado de las heridas, el dragón volvió. Fue directo a por el pequeño animal, pero éste le plantó cara. El pastor fue corriendo a ayudarle, pero, a mitad de camino, observó que algo raro estaba pasando. El animalillo estaba creciendo por momentos, su piel se cubría de escamas y de su lomo empezaron a crecer unas alitas membranosas que enseguida alcanzaron un tamaño acorde con el cuerpo. La pequeña cabra era ahora una bestia igual a la otra, pero algo menor.

– ¿La cabra era un dragón?

– Sí, más o menos, ¿quieres oír el final?

– Por supuesto –los ojos del niño, llenos de ilusión, se dirigieron hacia su padre–.

– El joven, espantado, se intentó alejar del lugar, pero, (sobra coma) en ese momento oyó una voz que le decía: “No huyas, no me temas, no te va a pasar nada.” Se giró hacia todas partes y, al no ver a nadie, se dio cuenta de que solo podía haber una fuente. “¿Eres tú, cabrita?”, dijo. El dragón le contestó: “Lo soy, aunque mi verdadero nombre es Ahreena. En realidad, lo que vosotros, los humanos, llamáis cabras, es sólo nuestra forma de pasar desapercibidos en este mundo. En principio yo iba a irme con mis padres una temporada como muchos de los nuestros a mi edad… ella es mi madre. Pero, tras ver cómo me cuidaste después de que me tropezara en aquella cueva, he decidido quedarme contigo.”

– ¿Y vivieron felices para siempre?

– Ahreena sí, los dragones son eternos, pero el pastor murió hace ya años.

– Ahora que lo pienso… cuando decías que yo tenía ya un dragón… te referías a Rin, ¿no?

El padre esperó a que su hijo se diese cuenta:

– Un momento… Rin… Ahreena… ¿son el mismo dragón?

– Sí, ella decidió quedarse viviendo con los descendientes de aquel pastor, uno de tus antepasados.

Riall, contento, empezó a gritar:

– Tengo un dragón, tengo un dragón.

Una mujer entró en la sala donde se encontraba el padre del pequeño:

– ¿Otra vez contándole cuentos al niño? –sonrió y le dio un beso–.

– Bueno, sí, más o menos.

Por la ventana se apreciaba el cielo nocturno y, en él, la silueta de un enorme cuerpo alado.

Fantasmas del pasado.

Nunca sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, dicen.

Se equivocan.

Yo lo sabía, lo sabía demasiado bien, pero no quería creerlo. Y ese fue mi error.

Nunca debí hacer lo que hice. Sé que ella me quería. Supongo que ese fue el problema, yo no estaba preparado en aquel entonces.

¿Lo estoy ahora? No lo sé. No siempre se puede tener una segunda oportunidad, y estoy dispuesto a aprovechar esta todo lo que pueda.

La verdad, después de aquello... nunca pensé que ella pudiese querer volver a saber nada de mí. Cierto es que ha pasado mucho tiempo y que ya nada es como antes. De hecho, creo que ella no recuerda nada de mí. Si es ese el caso, ¿por qué yo sí? Solo la recuerdo a ella. A ella y lo que le hice.

Sin embargo, aunque siempre se dice que la historia se repite... ¿no somos acaso dueños de nuestro destino?

Quiero que esta vez salga bien. No quiero que mis miedos me hagan abandonarla de nuevo.

Porque esto ya no es aquel mundo y nosotros ya no somos Ariadna y Teseo.