lunes, 24 de febrero de 2014

Libro vs. película V: Luces del norte (La brújula dorada)

Aviso: esta entrada puede ser un poco cruel con los guionistas de la película.

Reseña de Luces del norte aquí.

He empezado a hacer esta entrada cuando la película no llegaba al minuto 40 (sin pausarla), aunque, habiendo decidido antes de los dos minutos que como adaptación no vale nada y no mucho después que como película poco más, tampoco es raro que la tenga puesta, pero solo la escuche.

He llegado a una conclusión que explica el porqué de que la peli no se parezca al libro y tampoco destaque como película: en lugar de leer el libro para hacer el guión, se lo fumaron. Los guionistas iban arrancando hojas y liándose cigarros con ellas. También puede ser que pensasen que la ósmosis iba a funcionar y usasen los libros de almohada, no estoy segura. Si no es eso, será algo por el estilo al menos, porque no es ni medio normal que lo único que tengan en común libro y película sean los nombres propios... y a veces ni eso (¿Ragnar? ¿EN SERIO?).

Que sí, que entiendo que hay cosas que en un libro tienen cabida pero no en una película. Y hay términos que cambian porque los traductores del guión no se habían leído el libro y tradujeron directamente del guión americano (lo que es normal). Pero es que hay demasiados cambios que no tienen razón de ser y no entiendo el porqué.

Por ejemplo, el final, ¿para qué lo cambian? Sí, el del libro es abierto, pero es de la película no lo es menos y pierde una gran parte de la sustancia. Me hubiese gustado mucho ver ese momento.

Mi escena favorita de la película es esta...


...no porque sea uno de los escasos momentos de acción de la película, sino por lo que supone para Iorek conseguir la armadura de nuevo.

En resumen, si habéis leído el libro, no veáis la película (me ha parecido un tostón de mil demonios). Si no lo habéis hecho... tampoco os lo recomiendo, pero allá vosotros.

Nos vemos en la próxima entrada, dragoncitos. 

PD: no, ya no toca sobre La materia oscura, he acabado con esto por ahora.

viernes, 21 de febrero de 2014

El catalejo lacado



Título: El catalejo lacado
Saga: La materia oscura (3/3)
Título original: The Amber Spyglass
Autor: Philip Pullman
ISBN: 978-84-666-3625-4

La sinopsis contiene spoilers de los dos libros anteriores.
Después de haber atravesado variados y diversos mundos y dimensiones, Lyra y Will se hallan en realidades distintas. El Tribunal Consistorial de Disciplina y la Sociedad de la Obra del Espíritu Santo persiguen a la joven Lyra que, inconsciente debido a un brebaje preparado por su madre, permanece oculta en una cueva perdida del Asia Central. Para su amigo Will, la imperiosa necesidad de localizar y reencontrarse con su compañera de fatigas constituye un especial desafío. Y, aunque posee la daga que le permite cruzar, con gran facilidad, hacia otros universos, el reto está plagado de dificultades.

Última entrega de la trilogía La materia oscura y es, sin duda, el libro que más me ha gustado de los tres. Debo admitir que, al acabar el primero, pensé en colgar la trilogía, pero, ya que me los habían dejado, decidí continuar. Y menos mal que lo hice.

Lo primero que me llamó la atención fue el pequeño cambio de estructura respecto a las otras dos entregas. Por un lado, al principio de la gran mayoría de los capítulos (se salva el último y no sé si alguno más) hay una cita relacionada con la historia, pero que, evidentemente, no estaba pensada para ello. También, al final de los primeros capítulos, hay un párrafo que no guarda relación con el capítulo, aunque sí con la historia en general, y que tiene continuación en este mismo párrafo del siguiente capítulo. Puede sonar lioso, pero no lo es; sería como una historia aparte que va por su propio camino y simplemente está colocada ahí.

En un valle situado a la sombra de unos rododendros, cerca del límite de la nieve, por el que discurría un arroyo de espumosa agua de deshielo y por el que revoloteaban las palomas y los pardillos entre los inmensos pinos, había una cueva, semioculta por un risco que se alzaba sobre ella y las abundantes hojas que se arracimaban abajo.

La historia evoluciona y los personajes también lo hacen, aunque sigo sin entender a Lord Asriel y a la señora Coulter (he llegado a la conclusión de que están como cabras y ya, que no hay otro motivo para sus actos). Por otra parte, Lyra (¡POR FIN!) deja de comportarse como una niña mimada y empieza a pensar en lo que hace (no mucho, pero algo es algo), puede que debido a que empieza a ser una persona medio adulta.

Hay momentos muy emotivos, tanto buenos como malos y me he dado cuenta de que, poco a poco, la historia va madurando y los libros dejan de ser tan infantiles. Al llegar al final he tenido un momento en que he pensado: "¿De verdad esta es la trilogía que me parecía tan enfocada a niños?".

El mundo había empezado a perder lentamente su colorido: un tenue verde grisáceo reemplazaba el verde intenso de los árboles y la hierba; un tono arena grisáceo, el amarillo vivo de los campos de máiz; un sombrío gris sangre, el rojo de los ladrillos de las casas...

Como puntos negativos, tengo que destacar la traducción, que, por lo general no es mala, pero hay algunas cosas que chirrían bastante y, por otro lado, en algunos momentos, es difícil saber exactamente en qué mundo se encuentran los personajes, puesto que no hacen más que viajar de uno a otro.

Solo me queda dar un consejo: si estáis planteándoos dejar colgada la saga en algún punto, no lo hagáis, aguantad un poco más, que merece la pena.

Lo mejor: me parece que se atan bien los cabos que quedaron sueltos en los libros anteriores, pero no por ello el final es cerrado del todo, deja sitio para la imaginación.

Lo peor: la relación entre Will y Lyra, que me parece algo forzada en algunos puntos.

En resumen, un grandísimo final para una trilogía que enamora poco a poco. Por eso, mi nota es:

miércoles, 19 de febrero de 2014

La daga

Reseña de Luces del norte.


Título: La daga
Saga: La materia oscura (2/3)
Título original: The Subtle Knife
Autor: Philip Pullman
ISBN: 978-84-666-3624-7

Hace doce años, el explorador John Parry desapareció en extrañas circunstancias durante una expedición científica al Ártico, dejando mujer, un hijo recién nacido y unas enigmáticas cartas en las que insinuaba la existencia de una puerta de entrada al mundo de los espíritus. Para evitar que caigan en manos de desconocidos, su hijo Will se ha visto obligado a matar a un hombre que quería apoderarse de ellas.
Con este peso sobre su conciencia, Will decide emprender un viaje en busca de las huellas de su progenitor. El azar le conduce a la entrada de un nuevo mundo, no muy distinto al suyo, en el que conoce a Lyra Lenguadeplata, una niña de su edad, lista y valiente, quien busca a su tío, lord Asriel. 

Volvemos al universo en el que Lyra buscaba a Lord Asriel para entregarle el aletiómetro, solo que esta vez la historia no se centra solamente en ella y nos encontramos con varios personajes que dirigen sus propios capítulos, por lo que se hace más amena que la anterior entrega.

En este libro se empieza a desarrollar más la idea de los mundos paralelos y se da mucha más importancia a los daimonions (tanto externos como internos), cosa que eché en falta en Luces del norte. Aún así, sigo queriendo más información sobre ellos como, por ejemplo, ¿por qué las brujas pueden separarse de ellos y los humanos no?

-Deprisa, vamos -apremió Will a su madre al tiempo que le tiraba de la mano.
Su madre, no obstante, se resistía a avanzar, pues aún tenía miedo. Will inspeccionó la estrecha calle que transcurría entre dos hileras de casas, cada una provista de un pequeño jardín y un seto; en las ventanas de un lado se reflejaba el sol del atardecer, mientras que en las del otro se asentaba la penumbra.

En cuanto a personajes, estoy mucho más contenta. La evolución que tiene Lyra en este libro es asombrosa y, además, el permitirnos conocer de manera más profunda tanto a los personajes que ya habían aparecido antes como a los nuevos, hace que los puntos que puedan resultar molestos en algunos de ellos molesten menos, ya que se van cambiando y no hay que aguantar esas cosas tanto rato.

Respecto a la historia, me parece que gana bastante entremezclando misterios anteriores con nuevas cosas. De hecho, antes de la mitad del libro tuve un momento de clarividencia absoluta que demostró ser completamente falso el siguiente capítulo. Y eso es algo que me encantó, porque, aunque me importa más cómo se llega a los hechos que los hechos en sí, me gusta que un autor sea capaz de mantener el misterio e, incluso hacer que el lector llegue a conclusiones erróneas.

Lo mejor: el giro que pega en la manera de tratar la historia; pasando de centrarla en Lyra a darle más importancia al resto de personajes.

Lo peor: Lord Asriel. Al principio me encantaba, ahora le odio cada vez más.

En resumen, para mí es un libro que entra en la categoría de: