jueves, 31 de octubre de 2013

Hauteclaire & Ars Magica I.

Hola a todos. Recientemente, hablando con la administradora, Alkiio, consideró apropiado admitirme como colaborador para ayudarla. Ea, aquí me hallo. El nombre que llevo, Hauteclaire, es una variante de la espada de Olivier, personaje del conocido Cantar de Roldán, un poema épico francés de finales del siglo XI. Y terminada esta pequeña introducción de por qué me llamo así, pensaba dejaros con una primera parte de un fanfic o una historia basada en el juego de rol Ars Magica, que se ubica en una Europa mítica a principios del siglo XIII. Al utilizar cierta terminología, dejaré diversos términos subrayados y explicados al final del relato, así que siempre podréis entender de qué se habla.

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Ars Magica I - El Gran Tribunal de Durenmar, año 1320.

—¡Orden en la sala! —exclamó el eruditísimo quaesitor Fero ex Bonisagus, que presidía en aquel momento el tribunal de Durenmar, domus magna de la casa Bonisagus. La alianza había sido creada por el propio fundador Bonisagus y su filia, la maga Trianoma. Durenmar se localizaba en la Schwarzwald (Selva Negra), en pleno centro de una sucesión de montañas al suroeste del Sacro Imperio Romano Germánico— ¡Orden!
—repitió el quaesitor.

Se producía entonces el cuadragésimo Gran Tribunal de Europa en Durenmar, donde la Orden de Hermes se reunía cada treinta y tres años. Sin embargo, conclusiones buenas no obtuvieron los quaesitores que allí se encontraban. El último Encuentro de los Doce Años de la casa Bjornaer había tenido lugar hace siete años, mas la tragedia seguía vigente, pues hubo un seguidor de Pralix que se aventuró a entrar en Crintera, domus magna de Bjornaer, mientras el ritual tenía lugar. La intervención de un magus ajeno a la propia casa Bjornaer debilitó el conjuro y en lugar de proceder como de costumbre, controlando los miembros participantes la energía mágica, fueron absorbidos por esta, destruyendo Crintera en el proceso. 

El suceso había provocado gran revuelo entre los demás magos herméticos y los cimientos de la Orden estuvieron a punto de ceder. Fue la intervención de Fero ex Bonisagus, quien ahora mismo estaba a punto de dar el siguiente movimiento, la que prohibió, ganando la votación por mayoría aplastante, que los magi se acercaran siquiera a Crintera.


El queasitor, diestro como el antiguo Cicerón en el arte de hablar, pues había estudiado muchos de sus discursos, relataba su próxima acción a los magi que asistían a la convocatoria, pues no todos los miembros de la Orden poseían el derecho de estar presentes en un Gran Tribunal de Europa:

—¡Queridos sodales! ¡A mí más que a nadie me aflige este acontecimiento que sin duda a todos nos provoca gran pesar en el corazón! ¡Mas no temáis! —alzó su brazo derecho y se levantó de su asiento — Pues yo, el quaesitor Fero, filius de Aitías y seguidor de Bonisagus, me he propuesto poner fin a todo. En breves marcharé en persona junto a fieles sodales y me adentraré en Crintera, domus magna de la casa Bjornaer, para descubrir qué sucedió con todos los que allí se encontraban durante el Encuentro de los Doce Años. Y, si bien estoy al corriente de que nuestra querida Bjornaer era de tradición germánica, ha de ser honrada como al resto de los fundadores. Ea, ahora os presentaré a los excelentísimos sodales que me apoyarán en tan venerable tarea. En primer lugar —giró el brazo e invitó al magus que a su derecha se sentaba a levantarse—, ¡Pir ex Flambeau (antorcha en francés), poderosísimo magus nacido de noble cuna en Castilla, allá donde el Tribunal de Iberia es fuerte y cumple la ley con mano dura!

Cuando el magus de Flambeau se levantó, un gran aplauso recorrió la sala y Pir se sintió orgulloso. Vestía una túnica que por aspecto parecía bastante cara, de color rojo. De igual manera, la magia de Flambeau y del fuego corrían por sus venas, y era esto causa de que tuviera los ojos de un color rojo fuego, aunque el pelo, que le llegaba por el cuello, brillaba con menor intensidad. Aparentaba unos veinte años, mas su verdadera edad rozaba los cincuenta. Era evidentente que las pociones de longevidad conservaban muy bien a los magi. Levantó las manos pidiendo silencio, y luego recitó las palabras del antiguo primus de Flambeau, Entisimon, cuando exhortaba a sus seguidores la fuerza y el valor a la hora de la guerra de magos contra la casa Díedne:

—¡Sodales! ¡Hermanos! Cuando Prometeo hizo sus regalos a los hombres, ¿cuál fue el mayor de ellos? —y la respuesta no tardó en llegar, coreada por la multitud de magi de Flambeau.

—¡Fuego! —el sonido retumbó en las paredes y Pir volvió a acallar a los suyos con un gesto.

—¿Cuál fue la herramienta que nos enseñó a utilizar Flambeau? ¿Cuál fue la solución a las mentiras y engaños que trajo la casa Díedne? 

—¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! —repitieron los seguidores de Flambeau hasta que Pir volvió a sentarse en su asiento.

Entonces, se incorporó la maga a la izquierda de Fero, pero esta no recibió aplauso alguno. Más bien, numerosos suspiros recorrieron la sala. La maga ni sonrió ni dio muestras de tristeza por no haber sido vitoreada por los demás magi. Llevaba una túnica negra, sus ojos grises brillaban cuando dirigía su mirada la multitud y su larga melena tenía un leve tono azulado. Su presencia y su seriedad en el tribunal personificaban la férrea disciplina de su casa.

—Gracias, quaesitor Fero. Soy Treya, filia de Krenos, seguidora de Tremere, y te prestaré mi ayuda en esta vital misión que llevas, pues la audacia y la disciplina de Tremere nunca pasan desapercibidas para la Orden —así dijo, pero no llegó a tomar asiento, pues percibió algo extraño en la sala, segundos antes de que se lanzara el ataque.

—¡Creo Ignem! —gritó alguien entre la multitud— ¡Muerte a los vampiros!

Y una jabalina de fuego cruzó la sala en dirección a Treya ex Tremere. La maga cerró los ojos y alzó su brazo izquierdo.

—¡Rego Ignem! —y la lanza implosionó en el aire, el fuego desapareció y la maga sonrió— Un conjuro muy simple se contrarresta con otro conjuro aún más simple. Hace falta algo más que eso para derrotar a una maestra del Certamen.

La sala del Gran Tribunal enmudeció y comenzaron los aplausos. Pir ex Flambeau le dirigió a la maga de Tremere una siniestra mirada, pero no hizo ningún comentario.

—¡Y bien, estos dos son los poderosos magi que habrán de acompañarme en mi tarea! El Tribunal levanta la sesión.

Fero ex Bonisagus hizo sonar las campanas de Durenmar, dando por terminado el cuadragésimo Gran Tribunal de Europa en Durenmar.

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Y he aquí esta pequeña introducción, o primera parte de la historia, o fanfic, o como gustéis llamarlo. Como igual habréis notado,  hay cierta terminología latina (explicada más abajo) que contribuye a entender esto. Espero que os haya gustado, y comentad si os place. Acepto cualquier crítica (aunque preferiblemente constructiva, claro). Por último, sentíos libres de preguntar cualquier palabra o término que no haya apuntado abajo, que gustosamente contestaré. Y os dejo con el pequeño glosario:

-Quaesitor: juez. Los magus con título de quaesitor se encargan de, mediante un documento firmado por el primus de su casa, validar las decisiones tomadas en un tribunal. También hay una casa conocida como la Casa Quaesitor.

-Domus magna: hogar grande. La domus magna es la alianza principal de una casa de magi. Una alianza es un lugar en el que los magi se establecen, mayormente lejos de la gente no mágica, para estudiar teoría mágica y experimentar.

-Filia: aprendiza. El masculino es filius. Literalmente significa "hija" o "hijo". Se reconoce al aprendiz o la aprendiza como magus o maga una vez se convierte oficialmente en miembro/a de la Orden.

-Orden de Hermes: es la orden de magos, creada originalmente por Bonisagus y su filia Trianoma, la cual viajó por Europa reuniendo a magi que quisieran participar en la fundación. Su nombre proviene del antiguo culto al dios romano Mercurio (Hermes en griego).

-Magi: magos. En singular es magus, si es masculino, o maga, si es femenino. Si el conjunto de magi está compuesto enteramente por féminas, se denomina magae.

-Sodales: compañeros. El singular es sodal. Se refiere a los demás magi.

-Primus: abreviatura de primus magus (primer mago) o si es femenino, prima, abreviatura de prima maga (primera maga). El título de primus o prima lo obtiene el jefe o jefa de la casa en el momento. Es la máxima autoridad dentro de la casa.

-Guerra de magos: el Código Periférico, que establece las leyes de conducta en la Orden, prohibe que un magus pueda matar a otro a menos que se lleve a cabo una guerra de magos y se apruebe. Esta aprobación ha de votarse en un tribunal con un quaesitor que lo presida.

-Creo Ignem: literalmente "creo el fuego". La magia en Ars Magica se canaliza mediante una combinación de Técnica (el verbo, en este caso "Creo", que significa "crear") y Forma (el sustantivo, en este caso "Ignem", que significa "fuego").

-Rego Ignem: literalmente "controlo el fuego".

-Certamen: el duelo mágico no letal. Creado por Tremere para dar a los magi una forma de resolver sus disputas sin llegar a matarse.

3 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho, pero el principio se corta un poco la lectura con tanto término en latín seguido.

    Besos :3

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  2. Hola acabo de descubrir tu blog y me quedo por aquí..
    Te espero por el mio
    Besos!

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  3. Me confunde un poco la terminología que hace que te pares en el "timing" del relato. Por lo demás tiene buena pinta.
    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

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